


Vengo del aeropuerto. He acompañado a
Sarah y Shawn, que vuelven a su casa en Aberdeen con escalas en Madrid y Londres. Se acabó el tercer
RCDE and Tweets. Han sido unos días inolvidables rematados por una victoria del RCD Espanyol en el Sánchez Pizjuán.
Empezamos el viernes con la llegada de la viajera pareja escocesa. Los siguientes en llegar fueron Eva y Héctor desde Barcelona. Más tarde, recogimos a Sergio por su hotel. Nos alejamos de la ruta turística habitual para viviren una terracita el ambiente trianero auténtico. Allí sentimos el calor de numerosos aficionados béticos que querían que nuestro equipo ganase a su eterno rival. También, hubo algún sevillista que, al ver nuestras camisetas blanquiazules, comentó con gracia que "no sabía que el Sevilla jugaba hoy contra el Depor ...". Cuando ya habían caído unas tapas, varias cervezas, tintos de verano, etc ... llegó Pär Isacson, el fichaje sueco del desplazamiento, después de pasar tres horas y media en un autobús que le traía desde Fuengirola. Ya estábamos todos. La sobremesa se alargó bastante y tras ella, nos dirigimos al barrio de Nervión. Aparcamos el coche a una distancia prudente y fuimos al estadio a por nuestras entradas. He de decir que el Sevilla gestionó fatal este tema. Hubo algo más de un centenar de aficionados del Espanyol en el campo y el club vendió entradas en dos sectores diferentes, quedando separados. ¡Muy mal! Aprovechamos para dar una vuelta al estadio, hacer un par de fotos, ver su tienda oficial y, nos fuimos a continuar con nuestras cosas (o sea, hablar del Espanyol con unas copitas).
Quedaban más de 4 horas hasta el partido y, a pesar de que todos habíamos madrugado, los ánimos seguían intactos. Un par de bares más tarde, fuimos a reponer fuerzas a un buen restaurante y enseguida llegó la hora del partido. Incluso, escuchamos el pitido inicial subiendo las escaleras para alcanzar nuestras localidades.
¡Ya estábamos en el Pizjuán! En la primera parte, tocó sufrir el acoso del equipo sevillista, aunque Kameni (¡que grande!) sólo tuvo que intervenir en dos ocasiones. También, vivimos los emotivos homenajes a Antonio Puerta en el min. 16 y Dani Jarque en el min.21 por parte de la afición del Pizjuán. Sobre este tema ya me han comentado que TV3, durante la retransmisión, dijo que su dorsal era el 23 y que el Sevilla FC puso anuncios en el marcador y fue complicado saber cuando llegaba el minuto 21. Los Biris lo solucionaron cantando igualmente.
Y, en el minuto 40, llegó la locura. El Espanyol empezaba a tener algo de control del juego y, en la primera llegada con peligro, llegó el gol de Callejón. La afición perica no lo podía creer (y la sevillista todavía menos). La segunda parte comenzó con el gran acierto de Pochettino de sustituir a Forlín por la tarjeta amarilla con la que fue sancionado justamente. No jugó mal, pero era un riesgo que no podíamos asumir, como se vió posteriormente en el injusto reparto de tarjetas en el que se permitía cualquier falta de los locales, pero no de los nuestros. El Espanyol controló el juego con un Verdú estelar que intercambiaba su posición con la de Márquez para iniciar todas las jugadas del equipo. Cuando el partido se decantaba para nuestro lado, Pochettino hizo un cambio que nos sorprendió a todos haciendo entrar a Duscher por Márquez. Creo que fue un error, pero como poco después Callejón volvió a marcar tras la gran asistencia de LuisGar, el error quedó en anécdota y sirvió para intentar defender el resultado. Pudimos respirar un rato tranquilos, hasta que el árbitro no vió o no quiso pitar como manos un control que Negredo hace con el codo para acomodarse el balón y batir a Kameni. El Espanyol gestionó muy bien el tiempo de descuento y no pasamos excesivos apuros para llevarnos tres puntos que pueden ser importantes al final de temporada.
Ahora tocaba celebrarlo y así lo hicimos. Cogimos el coche y nos alejamos un poco de la zona, para tomar unas copas que supieron a gloria. De nuevo, gran número de aficionados béticos se unían a nuestra tertulia para darnos las gracias por un gran día para ellos porque su equipo también había ganado. Así es nuestro equipo que reparte felicidad ... pero a nosotros mucha más. Un día inolvidable.
Sergio y Pär se fueron el domingo a primera hora. Eva y Héctor el lunes por la mañana. Sarah y Shawn hoy mismo. Hemos pasado unos días estupendos paseando por Sevilla, pudimos ver el derby de Liverpool, por supuesto animando al Everton en un pub en el que, de nuevo, eramos minoría y charlando de un montón de cosas. Repetimos la temporada que viene si sube el Betis, no? Un abrazo a tod@s y gracias por venir a mi otra casa.